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El drama sobra

En la vida enfrentamos obstáculos verdaderos y obstáculos que nosotros mismos nos creamos, que no es que no sean verdaderos, pero son gratuitos y muy fáciles de evitar si tan solo nos volvemos un poco conscientes de cómo es que vamos viviendo. “No se cree problemas usted mismo”, me dijo un profe catalán alguna vez. Creo que sabía muy bien de qué hablaba.

Uno de esos problemas “gratuitos” consiste en querer hacer las cosas de un modo perfecto y hacerlo a la primera. Lamento decirte que ambas situaciones son imposibles. Seguro que lo sabes, pero por motivos nunca claros te empeñas en seguir dándote de topes contra la pared. Me atrevo a suponer esto porque creo que es parte de la naturaleza humana, es decir, creo que lo que me pasa a mí te pasa a ti también.

Es necesario adoptar una actitud más abierta, sensible y sabia. Creo que debemos reflexionar en torno a la recursividad como un concepto que viene a clarificarnos el punto y enseñarnos el camino; me refiero a la capacidad que tienen los sistemas y los procesos para autoajustarse con base en la experiencia. Esto pasa con cualquier proyecto que nosotros empecemos. No se trata de apostar a todo o nada porque esta actitud dramática solo nos granjeará enormes cantidades de frustración y sufrimiento.

El trabajo del hoy es el trabajo de hoy y su resultado no puede ser definitivo, es solo un momento de un proceso mayor en el que la más grande riqueza no es el “éxito” o “fracaso” tanto como la experiencia de vida que podamos derivar de él.

El compromiso es con el día de hoy, con esto tan rudimentario y simple que tienes delante de ti: un cuaderno, un documento de Word en blanco, una reunión con dos o tres personas, la reunión virtual, etc. Pero sobre todo y ante todo el universo maravilloso de tu cabeza que es como un cántaro lleno de ideas que rebosan y escurren luminosas sin parar sin que puedas evitarlo.

Los éxitos de mañana se nutren de los despistes de hoy, pero no te envanezcas, que el mundo cambia mucho más rápido de lo que tú crees, así que el camino no termina nunca. Tu deber, nuestro deber es hacer con humildad y alegría nuestra parte. Eso es todo y es mucho más que suficiente.

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Comment

  1. Muy interesante escrito, la mayoría de las veces nos adelantamos a los problemas sin saber que pasará en el siguiente segundo de tiempo, vamos al ritmo del tiempo sin mirar alrededor de nosotros que es lo que pasa en ese momento de vida sin disfrutarlo despues pasan las lamentaciones por no saber vivir el momento.

    • Eso pasa mucho, Adrián, sobre todo entre los que somos ansiosos. Y es una pena porque se nos va la vida imaginando cosas que nunca o casi nunca suceden. La mente se ha vuelto nuestra enemiga y es necesario hacerle frente. Saludos y gracias por comentar. 👍